¿Vas a permitir que la crisis te aplaste o te ayude a reinventarte?

Hay 7 hábitos esenciales que debemos practicar en todo momento de nuestra vida; en momentos de crisis toman incluso una mayor relevancia.

 

Energía positiva.

Seguramente has escuchado muchas veces una frase en inglés “fake it til you make it”: fíngelo hasta que lo consigas. ¿Cómo lo logras? Con tu lenguaje corporal. Probablemente tu estado anímico no es el mejor en este momento, pero puedes lograr levantarlo “fingiendo” que ya está alto. Endérezate, mantén tus hombros hacia atrás y tu mirada hacia adelante. Esta es una postura de alta energía.

 

Apertura.

Nadie es experto en la circunstancia que estamos viviendo ahora, es algo nuevo para todos. Ni tú ni nadie tiene todas las respuestas, pero todos tenemos una parte de las respuestas. Mantén tu mente abierta a nuevas ideas, da por hecho que las personas a las que escuchas pueden saber algo que tú no sabes.

 

Enfoque a futuro.

Fomenta la creatividad promoviendo un enfoque hacia el futuro. No concentres tus pláticas únicamente en los problemas, sino en las soluciones. Promueve las lluvias de ideas que no solo generarán buenas soluciones sino que crearán una sensación de acción y optimismo.

 

Disciplina.

La disciplina siempre ha sido importante y hoy lo es más que nunca. Asegúrate de levantarte, bañarte y cambiarte de ropa para comenzar tu día. Sin rutinas, el caos se apodera y junto con él un mayor estrés. Si eres un jefe o líder no se trata que todos se adapten a tus horarios o estilo de trabajo, pero sí que fomentes que cada persona establezca sus propias rutinas y las cumpla con disciplina. 

 

Empatía.

Hoy más que nunca la empatía toma una importancia adicional. Todos estamos viviendo circunstancias que distraen nuestra atención. Si tienes una posición de liderazgo en tu trabajo o en tu familia, no pierdas la oportunidad de entender el contexto de vida que cada quien está experimentando. Haz un esfuerzo adicional en apoyar a tu grupo a resolver sus preocupaciones y comparte las tuyas, sin victimismo, pero sí con un sano compartir de ideas y emociones. No te atormentes con sentimientos de culpabilidad por errores que cometes, solo asegúrate no volver a cometerlos.

 

Distracción.

Por muchos años en las maquiladoras y los centros de atención telefónica se han promovido los descansos para pararse, caminar o hasta hacer unos ejercicios. Hoy todos los necesitamos; ataca la sensación de encierro con descansos que te permitan distraerte.

 

Sensación de avance.

Todos sabemos que las crisis también crean grandes oportunidades, pero las oportunidades no se crean solas, requieren de tu participación. Aprovecha tus circunstancias actuales para hacer algo que hayas pospuesto durante mucho tiempo, no hay mayor fuente de bienestar que la sensación de logro. Regálate la mayor cantidad de logros que puedas en esta etapa. No tienen que ser enormes, solo necesitas esa sensación diaria de que tu día no ha sido desperdiciado, estás avanzando. En tu empresa, promueve también nuevas acciones, sobre todo aquellas que son fáciles de implementar  y que a pesar de ello se han postergado.