Conócete a ti mismo antes de hacer cualquier cambio en tu vida o en tu empresa

¿Quieres empezar una nueva carrera? ¿un nuevo negocio? ¿una nueva relación de pareja? ¿un nuevo puesto de trabajo? La realidad es que a todos nos emociona la perspectiva de cambio. Incluso a la más conservadora de las personas le emociona la idea de un cambio, hasta que llega un momento en que empieza a cuestionárselo: ¿Será este cambio mejor que lo que ya tengo? ¿estaré preparado para esto? En cuanto la incertidumbre llega, la motivación se va. La incertidumbre llega acompañada del miedo y la fuerza de voluntad acompaña a la motivación hacia la salida. ¿Cómo puedo entonces mantener la fuerza de voluntad y la motivación? Manteniendo a raya a la incertidumbre y al miedo. ¿Eso cómo se hace? Entendiendo que incertidumbre es todo lo que se encuentra fuera de tu zona de confort. ¿A un extravertido le da miedo hablar con la gente? Por supuesto que no, eso está completamente en su zona de confort. ¿A una persona de mentalidad abierta le da miedo el cambio? Por supuesto que no, su apertura mental le permite aceptar múltiples alternativas con facilidad. Puede tener miedo de muchas cosas, pero no del cambio. Por eso es importante entender cómo funciona mi mente y mis emociones, cuando lo hago gano la capacidad de crear certidumbre para mi mente, la hago sentir cómoda y puedo mantenerla motivada.

 

¿Cómo ganas certidumbre? Cuando tienes una visión a futuro que se ve factible. ¿Ganar la lotería es factible? Sabemos que no, por lo que si ese es tu sueño, es uno que carece de certidumbre por completo y por lo tanto no te mantiene motivado.

¿Qué es lo más factible? Aquello que está alineado con tus talentos. Hoy día escucho a muchas empresas hablar de transformación digital, tecnología, Inteligencia Artificial. ¿Es factible tener éxito en ese negocio? Por supuesto que sí, si está alineado con tus capacidades e intereses actuales. Si eres una persona que no le gusta la tecnología y que detesta las redes sociales, habrás de hacer grandes cambios de mentalidad y estrategia para lograr éxito en ese campo. ¿Por qué no escoger un campo que vaya más de acuerdo a tus gustos y tus talentos? Tu mente se sentirá mucho más cómoda y más motivada con esa idea. Lo mismo funciona para una persona que para una empresa. 

Es importante adaptarnos a las nuevas tendencias, pero hay que hacerlo con un plan y una ejecución alineados a nuestras necesidades y particularidades, todo con el fin de mantener una sensación de certidumbre.

 

¿Qué visión a futuro te genera mayor motivación y sensación de certidumbre? En los rasgos de personalidad está la respuesta. Si tu rasgo de personalidad predominante es la apertura a la experiencia, entonces eres una persona altamente creativa que le encanta la diversidad. La visión a futuro que más te motiva es la del emprendimiento; la academia te aburrirá, todo es estándar y estructurado, lo mismo la vida corporativa. Como empleado, lo más probable es que te consideren indisciplinado e inestable. Tu zona de confort está en ser tu propio jefe.

Tus talentos: creatividad, diversidad, ideas. Tus debilidades: cambio de parecer frecuente, por lo que debes saber de antemano que eres alguien que necesitará grandes dosis de motivación porque la pierdes con facilidad, brincando de una a otra idea con frecuencia.

Como creativo, si estás en este momento ante una perspectiva de cambio, te recomiendo que des un paso atrás, te tomes momentos de reflexión, te rodees de personas conservadoras que te aterricen. Después de esa lluvia de ideas y de momentos de reflexión, estarás listo para establecer un plan con la idea más factible y que te dé mayor certidumbre de éxito. Es perfecto que tengas grandes ideas y grandes sueños, pero de nada sirven si no los aterrizas, escoge una sola cosa y desarróllala a su máxima expresión, cuando lo hagas vas por la siguiente, asegurando tener un paso seguro hacia la tierra prometida.

Si por el contrario eres una persona baja en apertura, te recomiendo que te rodees de personas que reten tus hábitos, que te abran a experimentar cosas nuevas. La apertura es la característica primordial de los emprendedores, si no la tienes, cuestiónate si la independencia del emprendimiento es para ti o estás mejor en una empresa bien estructurada. 

 

El segundo rasgo de personalidad reconocido es el tesón. Este es el rasgo predominante de las personas más exitosas y tiene dos componentes principales: constancia y orden. La constancia la verás en toda persona que trabaja sin descanso, es competitiva y usualmente muy poco empática. ¿Realmente crees que Amazon, Google y Apple son los mejores lugares para trabajar? Sí, si eres este tipo de persona que trabaja sin descanso. Son empresas con un nivel de competitividad tan alto que para muchos no vale la pena el sacrificio. Probablemente pensarás que conoces gente que trabaja en ellas y no parecen estar saturadas; si ese es el caso, seguramente no están en posiciones de liderazgo. Si quieres crecer en estas empresas, habrás de sacrificar buena parte de tu vida personal, lo cual no es problema en absoluto para aquellos que son predominantemente altos en constancia y orden.  

Si te preocupa tu balance entre trabajo y vida personal no querrás trabajar en esas empresas.  Yo admiro mucho el tesón de Elon Musk, pero puedo apostar que detestaría trabajar con alguien con su nivel de obsesión por la competitividad. Y no es solo la cantidad de horas que trabaja, es el hecho de que todo su enfoque está en su trabajo. Son famosas las costumbres de estos famosos emprendedores en no “malgastar” tiempo ni en escoger su ropa. Es sabida la aversión de Musk por las juntas en la empresa, toda reunión que dure más de 15 minutos la considera una pérdida de tiempo. 

Considera muy bien en tu plan profesional si eres este tipo de persona, porque si no lo eres, te garantizo que odiarás tu trabajo. Si siendo una persona de gran tesón, estás ahora ante la perspectiva de cambio, recuerda que tu debilidad está en tu impulsividad; tómate un tiempo de reflexión y análisis y después de eso, manos a la obra.

Si por el contrario, eres un líder bajo en constancia y orden, seguramente serás muy bueno en estrategia; manténte fuera del campo, deja a tus ejecutores desplegar su acción y su obsesión. Tú eres el coach que dicta el rumbo, pero reconoce con humildad que tienes un equipo que es mejor que tú en la ejecución, más te vale que lo tengas.

 

El tercer rasgo de personalidad reconocido es la extraversión. Si eres bajo en este rasgo preferirás trabajar con cosas más que con personas; siendo los ingenieros el ejemplo más común de ello. Si has de crecer en una empresa en una posición de liderazgo es indispensable que adquieras ese gusto por la interacción humana, de otra manera no tendrás la capacidad de conectar emocionalmente ni con tus compañeros de trabajo, ni tus empleados o tus clientes. En estas épocas donde las interacciones son cada vez más virtuales será de aun mayor importancia saber conectar con los demás incluso a través de la tecnología.

En muy común en las empresas promover a posiciones de liderazgo a personas que son muy buenas técnicamente en el desarrollo de su trabajo, pero en ocasiones son terriblemente malas en su habilidad para socializar. Esa es una receta para el desastre. Los jefes son los coaches de un equipo, ellos no están ahí para entrar a la cancha, están para dirigir desde afuera y para ello es indispensable que tengan la capacidad de conectar con la gente de manera muy personal.

Considera también que la introversión es el rasgo más propenso a la inestabilidad emocional. Expresa, comunica; en esa habilidad está tu capacidad para mantener control de tus emociones y para conectar emocionalmente con los demás.

 

El cuarto rasgo de personalidad es la cordialidad, en ésta está la fuente de la empatía. Recuerda que la mayoría de las cosas en esta vida son buenas en la cantidad adecuada y malas en exceso; la empatía no es la excepción. Como humanos necesitamos satisfacer nuestras necesidades y las personas muy cordiales frecuentemente no lo hacen porque le dan prioridad a las necesidades de los demás sobre las suyas. Imagínate un vendedor que le de mayor prioridad a las necesidades del cliente que a las suyas propias; probablemente terminará regalando sus productos. La empatía con toda seguridad es indispensable para un cura, una monja y un médico, pero no tanto para un director de empresas o el presidente de un país; estos últimos se enfrentan constantemente a situaciones y decisiones que pueden no ser muy buenas para algunas personas en particular, pero sí para la gran mayoría, por lo que son decisiones difíciles, que duelen, pero que son necesarias de realizar.

Si eres una persona empática, hazte consciente que llegar a altos niveles de empresas de alta competencia o en la política, requiere de una buena dosis de dureza de corazón. Son aguas infestadas de tiburones y habrás de dar muchas mordidas para sobrevivir. No expongas tu salud emocional a una lucha constante si no tienes ese espíritu de boxeador callejero.

Si eres empático hazte consciente que ayudar a los demás, tener relaciones íntimas, agradar a la gente son necesidades esenciales para ti. Manténte en ambientes que nutran esas necesidades, sin olvidar poner ciertos límites; tus necesidades y tus ideas son valiosas y no debes permitir que los demás las menosprecien y supriman.

 

El quinto rasgo de personalidad es nuestra estabilidad emocional. Si eres presa fácil de tus nervios, del estrés y la ansiedad implica que tienes un nivel bajo de estabilidad emocional. Recuerda siempre que tus miedos y tu ansiedad son producto de la incertidumbre, se dan cada vez que te sales de tu zona de confort. Para mantener tu estabilidad emocional es entonces prudente que te salgas de tu zona de confort de manera controlada y eso se logra con pasos pequeños y constantes. Si tienes ansiedad social por ejemplo, no quieras ir a grandes fiestas para practicar, empieza hablando con una persona que no conozcas, empieza primero escuchando incluso, da pasos pequeños pero constantes.

Si estás ahora ante cambios que te producen ansiedad, dale a tu mente un poco de certidumbre, que no todo sea nuevo para ella. Haz cosas que te gusten de manera constante y ve aplicando nuevas rutinas de manera gradual. Recuerda que tu mente es como tu mamá, te quiere y te protege, quiere lo mejor para ti, pero a veces se preocupa demasiado. Demuéstrale con pequeños pasos que estás pisando terreno seguro, que no hay motivo para preocuparse tanto.

 

Estamos antes perspectivas de un cambio prácticamente obligado, pero eso no implica que tenga que ser un cambio desordenado y poco planeado. Espero que este artículo te haya servido para identificar mejor tus talentos o los de tu equipo de trabajo. Esta crisis nos da la posibilidad de dar una segunda revisión para asegurarnos que nuestros talentos, motivaciones y recursos están alineados con una nueva realidad en nuestro entorno.

 Ahora sí, a ejecutar, ¡el aprendizaje es acción!