8 reflexiones que te ayudarán a abrazar el cambio

Hace unos días me encontré en YouTube por enésima vez mi plática motivacional favorita: el discurso de graduación de Steve Jobs a la generación 2005 de la Universidad de Stanford. Mi frase favorita que define la fe de Jobs es: “Tienes que creer que de alguna manera los puntos se van a conectar en el futuro….. Tienes que creer en algo: tu instinto, el destino, la vida, el karma, lo que sea… Porque creer que los puntos se van a conectar más adelante en el camino te dará la confianza de seguir tu corazón incluso cuando te lleve por un camino desconocido.”

En mi caso, viendo los puntos en mi pasado me he dado cuenta que soy un experto en el cambio, en comenzar cosas. Desde niño me tuve que adaptar a tres diferentes escuelas primarias y dos secundarias. La universidad la comencé estudiando Ingeniería Civil y la dejé el primer año para continuar con Ingeniería Electrónica. Hace ya más de ocho años dejé el mundo corporativo para moverme hacia el emprendimiento y dentro del mismo emprendimiento estoy siempre buscando generar nuevas cosas. Incluso si analizo los trabajos que tuve en la mediana y gran empresa, las oportunidades que ahora considero más interesantes son aquellas donde me dieron a desarrollar nuevos negocios.

Hoy día es tiempo de cambios forzados para muchísima gente y me he decidido a aportar hoy más que nunca algunas experiencias de cambio que he vivido:

 

1. Como Coach de Directivos me he encontrado en infinidad de ocasiones trabajando con profesionales de amplia experiencia en su ramo, pero que están comenzando nuevos trabajos. Han sido contratados como expertos en su ramo, en posiciones de alta dirección con altos sueldos y otras prestaciones extraordinarias; y aún así, al trabajar con ellos he podido observar una baja autoestima y una gran inseguridad; parecen unos novatos recién salidos de la universidad. Y lo parecen porque así se sienten, sus comentarios siempre giran alrededor de sentir una gran torpeza porque todos a su alrededor son expertos en su trabajo y ellos están empezando un nuevo proceso de aprendizaje.

Si estás empezando un nuevo trabajo o cualquier otra actividad recuerda que puedes haber dejado atrás las actividades rutinarias de tu antiguo trabajo, pero lo que te acompaña son todas las competencias que has adquirido a lo largo de tu vida: tu capacidad analítica, tu visión estratégica, tu proactividad, tus habilidades sociales, todos esos talentos te ayudarán nuevamente a tener éxito en tu nueva vida.

 

2. La soberbia es la mayor enemiga del cambio y la transformación. La razón es muy sencilla; los cambios no siempre son los que uno quiere o espera y en muchas ocasiones por ello los rechazamos. Queremos todo bajo control.

Como ya he comentado, los trabajos que más recuerdo son aquellos en los que me asignaron un nuevo negocio a desarrollar. Ahora los recuerdo y me generan una gran satisfacción y orgullo. Sin embargo, en su momento no los disfruté tanto como lo podría haber hecho por una simple razón: los negocios que comienzan siempre tienen menos recursos que los negocios ya maduros, así que no lucen tan importantes y “glamorosos”. 

Si eres un empleado al que le están asignando una nueva responsabilidad que parece menor a tus talentos, no te frustres, analiza las razones. En mi caso, fue años después que me di cuenta que mi capacidad analítica, mi estructura, mi organización y mi creatividad fueron mi mayor atractivo con mis jefes; ellos reconocieron en mí el orden, los talentos e ideas para llevar nuevos negocios. No son los mismos talentos que se requieren para llevar un negocio más grande y ya bien establecido. Ahí se valora más un ejecutor que un estratega.

Más que el nivel de tu puesto de trabajo, valora la alineación de tus talentos con las necesidades del puesto. Mientras mejor alineadas estén, más feliz y más eficiente serás en tu trabajo.

Si eres líder de un equipo, observa con cuidado y empatía sobre todo a tus mejores elementos; son los que muy frecuentemente se sienten menospreciados. Si ese es el caso, hazles ver el valor que aportan y cómo sus talentos están alineados a su trabajo actual. Si quieren crecer, será indispensable ayudarlos a establecer una visión a futuro y los pasos para alcanzarla. No permitas jamás que se sientan poco valorados.

 

3. Recuerdo mucho las clases de cocina que tomé hace unos años. El chef, considerado ahora uno de los más influyentes del mundo, nos comentó que cuando recién abrió su restaurante y quiso mostrar sus innovadoras creaciones se llevó la gran frustración de que nadie quería probarlas, mucho menos pagar por ellas las grandes sumas que ahora puede cobrar por ellas. Su decisión, con todo el dolor de su corazón y de su ego fue poner una parrilla y ofrecer carnes a la parrilla. Era comida muy por debajo de sus talentos, pero tuvo que tragarse su orgullo para hacerse un nombre en el mercado. Unos meses más tarde empezó poco a poco a introducir en el menú sus propias creaciones, hoy día solo ofrece platillos de su creación que son reconocidos por clientes y expertos de todo el mundo. 

 

Esta historia va para los creativos. En estos momentos de crisis e incertidumbre, tu creatividad te puede estar generando incluso una sensación de emoción ante el cambio, estás lleno de grandes sueños y de grandes planes. Solo recuerda algo, la creatividad es la excepción, no la regla, sobre todo en un mundo académico y corporativo donde todo se tiende a estandarizar. Considera que al igual que este chef en sus comienzos, la mayoría de tus ideas no van a ser comprendidas, mucho menos compradas. Pueden ser grandiosas para ti, pero eso no significa que los demás las ven de la misma manera.

 

Los grandes cambios en un sistema solo pueden llevarse a cabo desde adentro. Este chef llegó a revolucionar el mercado de los restaurantes en México y en el mundo, pero para poder hacerlo primero tuvo que entrar a ese mercado y para hacerlo tuvo de inicio que darle al mercado lo que éste estaba acostumbrado.

Si quieres emprender, escucha lo que el mercado quiere, cuando tengas el reconocimiento suficiente dentro de él, entonces estarás listo para revolucionarlo, poniendo en práctica tus grandes ideas.

 

4. Si estás pensando hacer un cambio drástico de carrera, establece un plan de carrera de inmediato y asígnale recursos. Al igual que en el ejemplo del chef, recuerda darle al mercado lo que quiere. Podrás considerar que hay títulos o certificaciones que son inútiles, pero al mercado le encantan, por lo que los necesitarás si quieres crecer en él. ¿Quieres una Dirección General? Te tomará 20 años sin un MBA y menos de la mitad de ese tiempo si tienes ese diploma. Si quieres crecer dentro de una empresa, necesitarás esos certificados. Si eres un emprendedor, muy probablemente los considerarás una pérdida de tiempo y dinero, pero la buena noticia es que en ese caso esa es una libertad que tu independencia te permite.

Pero aún en la independencia no puedes darte todas las libertades. Necesitas conocimiento y experiencia que te puedes tardar toda una vida en conseguir si no asignas los recursos para los estudios y los mentores que te van a ayudar a dar pasos mucho más grandes en mucho menos tiempo. Rodéate de un nuevo entorno con personas y actividades que alimenten tu aprendizaje.

 

5. Todo cambio implica la muerte de algo y el nacimiento de algo nuevo. El éxito del cambio radica en buena medida en la aceptación de ese hecho. Si no lo aceptas, estarás frecuentemente regresando a lo anterior e impidiendo crecer a lo nuevo. ¿Recuerdas las etapas del duelo? Negación, ira, depresión, negociación, aceptación. Necesitas pasar por ellas y darle santa sepultura a tu antiguo yo para poder abrazar al nuevo que se hará cargo de tu vida a partir de ahora.

¿Estás cambiando de trabajo? Dale sepultura al anterior y deja de pensar en él comparándolo frecuentemente con el nuevo. Guarda los buenos recuerdos y las experiencias, pero acepta que ya están atrás y ahora estás en un nuevo camino. ¿Estás cambiando de puesto en una misma compañía? Entierra tu puesto anterior y dale la bienvenida al nuevo. Deja que el nuevo dueño de tu anterior puesto se haga cargo de él, ya no es tu responsabilidad. ¿Estás en la etapa de ejecución de tu proyecto? Entierra la planeación, ya no pienses en ella, ya la dejaste atrás, ya estás en una nueva etapa.

¿Estás en un proceso de pérdida de peso? Entierra al goloso, ya no eres tú, el nuevo tú cuida su alimentación y es disciplinado en el ejercicio. Cuando lo entierras, ya no hay opción de que regreses a lo anterior, ni siquiera por un rato, porque lo anterior ya no existe.

 

6. Hace algunos años tuve la responsabilidad de asesorar a una empresa de telefonía celular que deseaba entrar a otros tipos de proyectos empresariales. Tenían dos años de haber creado una nueva división para estos nuevos proyectos y seguían sin poder venderlos. Con amplia experiencia en vender ese tipo de proyectos llegamos con mi equipo para asesorar a su grupo de ventas. Lo primero que descubrimos es que muchos vendedores ni siquiera conocían el nuevo portafolio de productos y servicios que vendían, ellos seguían vendiendo su viejo portafolio, el cual dominaban a la perfección. Pregunté al jefe si el nuevo portafolio estaba incluido en el plan de comisiones de su equipo, me dijo que aún lo estaban evaluando (después de dos años); es decir, la única motivación que los vendedores tenían por vender el nuevo portafolio era evitar los regaños de su jefe, pero fuera de ahí, no tenían ningún incentivo económico. Le llamo “nuevo” portafolio, pero no era tan nuevo, tenía dos años, pero no avanzaba por una simple razón: la coerción y la manipulación tienen efectos muy cortos; con seguridad lograrás que una persona haga lo que tú quieras si la intimidas, pero el efecto durará muy poco, no lo suficiente para que cubra todo el período de tiempo que dura un proceso complejo de aprendizaje para vender un nuevo producto o servicio. Jamás lograrás arrancar un nuevo proyecto si no están claras las ganancias que habrás de obtener de este proyecto; pueden ser ganancias materiales o emocionales, pero necesita existir una ganancia. 

En cualquier proyecto que empieces, recuerda la razón por la que lo estás haciendo. ¿Qué vas a ganar? Recuérdalo todos los días. Sin motivación, no hay acción.

 

7. Al igual que en el ejemplo anterior de la compañía de celulares, en la mayoría de las empresas, sobre todo las más grandes, me encuentro que les es muy difícil arrancar nuevas iniciativas; esto se da principalmente por dos razones: falta de comunicación y falta de recursos dedicados. La buena noticia es que ambas pueden ser resueltas incluso por una sola persona. 

Recuerdo con mucha satisfacción una iniciativa de ventas que era muy importante para mi compañía a nivel global, pero en México se estaba tardando mucho en arrancar. Primero la empecé con un pequeño pero brillante equipo de dos vendedores que atendían a unos pocos clientes de forma muy exitosa. El reto ahora era lograr que todo el equipo de ventas empezara a vender este nuevo servicio a todos los clientes de la empresa. Lo resolvimos de una manera muy sencilla: asigné a uno de los dos vendedores de mi equipo como líder de la iniciativa. Su trabajo era acompañar a todos los vendedores en sus visitas a clientes y visualizar las oportunidades de integrar los servicios en sus propuestas. La segunda vendedora de ese pequeño equipo se convirtió en la líder de la iniciativa coordinando proyectos en todo Latinoamérica. En menos de un año, con solo dos recursos humanos, la iniciativa estaba funcionando no solo en México, sino en todo Latinoamérica. Con dos recursos logramos comunicar internamente la iniciativa entre todos los vendedores y ellos la comunicaron a sus clientes. Todos los vendedores empezaron a promoverla porque se dieron cuenta en poco tiempo de los beneficios para la empresa y para ellos mismos, también porque contaban con dos compañeros de gran valía que los estaban apoyando en todo el proceso. Si no hubiéramos asignado esos dos recursos dedicados a la iniciativa, ésta con seguridad se hubiera tardado años en desarrollarse; y lo más interesante es que la empresa ni siquiera invirtió en estos dos recursos porque ya eran parte de la empresa, simplemente fueron reasignadas sus responsabilidades. Podría yo tratar de quedarme con el reconocimiento del éxito, o los directores y vicepresidentes que también estuvieron involucrados, pero la realidad es que sin estos dos recursos dedicados, la iniciativa no hubiera funcionado o se hubiera tardado mucho más en funcionar.

Si eres un emprendedor, también aplica a ti esta experiencia. Busca los apoyos que requieras; contrata o haz alianzas, pero rodéate de un grupo de talentos que te complementen. Si tratas de hacerlo solo, te tardarás años en lograrlo o terminarás renunciando.

 

8. Si estás tentado a convertirte en emprendedor, te recuerdo el mensaje de Steve Jobs. Une los puntos; esas experiencias de vida que te hacen una persona especial, única y aporta esos talentos al mercado. Es cierto que los productos de moda te pueden dar ganancias inmediatas, pero las modas pasan y no quieres quedarte sin ventas en el futuro. Si necesitas ingresos rápidos, perfecto, vende lo que está de moda, pero no olvides que lo que te dará sustento toda tu vida será aquello en lo que eres especial y único. Eso es lo que siempre tendrás cuando las modas hayan pasado.

Une tus puntos; identifica esos talentos y establece un plan de acción a mediano y largo plazo para desarrollarlos al máximo.

 

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